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AEESDAP afirma que tres ajustes básicos permitirían corregir más del 40% de los problemas en las licitaciones deportivas

AEESDAP considera que más del 40% de los problemas que todavía se detectan en las licitaciones de servicios deportivos podrían corregirse actuando sobre tres cuestiones básicas en la configuración de los pliegos. Concretamente, realizar correctamente el desglose del presupuesto base de licitación, evitar que el precio sea el único elemento determinante y utilizar las condiciones especiales de ejecución para algo más que reproducir obligaciones legales.

Así lo señaló Yago Monteoliva, gerente de AEESDAP, durante el webinar celebrado el pasado 14 de septiembre con motivo de la actualización de la Guía práctica de Recomendaciones para la Contratación Pública de servicios Deportivos por las Corporaciones Locales.

“Si se hace bien el desglose del presupuesto base de licitación, se licitan los contratos teniendo en cuenta que nunca pueden salir solo a precio respetando además un 51% de criterios cualitativos, y se utilizan las condiciones especiales de ejecución para algo más que reflejar obligaciones legales, la adecuación a norma mejoraría exponencialmente”, afirmó.

En este contexto, AEESDAP considera que, pese a la evolución registrada durante los últimos años, continúan repitiéndose errores que afectan a cuestiones esenciales de la preparación de los contratos y que podrían evitarse con una mejor configuración de los pliegos.

Menos precio y más valor

Uno de los principales focos continúa siendo el peso del precio. “Seguimos bajo la dictadura del precio”, señaló Monteoliva, quien defendió que cada licitación debe determinar qué resulta realmente importante en función de la naturaleza del servicio contratado. En algunos casos el coste puede tener un peso elevado, mientras que en otros aspectos como la calidad, la estabilidad de las plantillas, los medios materiales o la organización del servicio pueden resultar determinantes.

La forma en la que se configuran estos criterios, recordó AEESDAP, “tiene consecuencias” para todos los agentes implicados. Dependiendo de cómo se adjudique un contrato, se favorecen modelos de oferta distintos, con efectos para las empresas, las condiciones de prestación del servicio, las personas trabajadoras y, finalmente, las personas usuarias de las instalaciones deportivas.

En este sentido, insistió en la importancia de construir correctamente los criterios de adjudicación, tanto en su definición como en su ponderación y en las reglas utilizadas para valorar las ofertas. También recordó que estos criterios deben estar vinculados al objeto del contrato y contribuir de manera efectiva a mejorar el rendimiento de la prestación.

“Solo el necio confunde valor y precio”, resumió Monteoliva, reiterando que la importancia de una mejora no puede medirse exclusivamente por su coste económico. El valor de un criterio debe responder también a su capacidad para mejorar la calidad del servicio: mejores servicios, mejor gestión, mejores profesionales o facilitar una mejor experiencia para las personas usuarias.

Nuevas referencias para preparar los pliegos

La actualización de la guía incorpora nuevos criterios y referencias prácticas sobre subrogación, solvencia técnica, visitas a instalaciones, ofertas anormalmente bajas, bolsas económicas, mejoras salariales y costes laborales.

En materia de subrogación, AEESDAP recuerda que las entidades contratantes deben siempre solicitar la información necesaria a la empresa saliente en cualquier contrato de prestación sucesiva y que algunos convenios, como el Estatal, Cantabria o Andalucía, han regulado normativamente la información que debe solicitar la empresa saliente al órgano de contratación. La correcta transmisión de estos datos resulta especialmente relevante en un sector intensivo en mano de obra y permite a las empresas calcular con mayor precisión los costes del contrato.

La nueva versión también recoge nuevos criterios sobre las visitas a instalaciones, que deben entenderse principalmente como un derecho de los licitadores y no como una obligación, y sobre la detección de ofertas anormales, cuyos mecanismos deben tener en cuenta no solo el precio, sino también otros criterios susceptibles de generar propuestas desproporcionadas.

La guía incorpora asimismo novedades en materia de criterios de adjudicación sobre mejoras laborales y salariales, además de actualizar los convenios colectivos, las referencias vinculadas al cálculo de costes y diferentes datos de contexto del sector.

El documento incluye además ejemplos, modelos y herramientas editables para facilitar la preparación de los expedientes, la valoración de ofertas y el seguimiento de los contratos. La guía es de libre acceso y está dirigida principalmente a las entidades locales, aunque también pretende ser útil para empresas y otros agentes vinculados a la contratación pública deportiva.